¡Hola! Soy el asistente de Facturalaya. Un restaurante tiene problemas que una bodega no tiene: mesas abiertas, pedidos que se suman, cocina y barra por separado, y una noche que termina después de las 12. Te muestro cómo se resuelve cada uno, con las pantallas reales del sistema.
1 Tu restaurante no vende como una tienda
En una tienda, cada venta es un comprobante y se acabó. En tu restaurante, la mesa 4 pide bebidas, después el caldo, después el segundo, y recién al final pide la cuenta. Un facturador común te obliga a emitir cada vez o a anotar todo en un papel y digitarlo al cierre.
Facturalaya trabaja con la visita completa: abres la cuenta de la mesa, los pedidos se van sumando, y el comprobante sale una sola vez, al final. Todo lo demás —comandas, cocina, carta, márgenes— cuelga de esa misma idea.

Todo lo que afirma esta guía está comprobado sobre el sistema real. Las capturas son pantallas reales de Facturalaya, no maquetas.
2 Una visita, una sola boleta
Es el problema más peruano de todos: la mesa pidió cuatro veces y quiere una sola boleta. En Facturalaya cada pedido nuevo se suma a la cuenta abierta de esa mesa, y al cobrar se emite un único comprobante con todo el consumo. Si prefieres, puedes cobrar “por consumo”: una sola línea con el total, en vez de veintidós líneas de detalle.
Y cuando los clientes se cambian de sitio, mueves la cuenta completa a la otra mesa sin volver a digitar nada.
Mira el detalle en La mesa pidió cuatro veces y quiere una sola boleta.
Ábrelo con tu propia carta y prueba una mesa de principio a fin.
Quiero probarlo gratis3 La comanda llega sola a cocina (y a la barra)
Cuando el mozo envía el pedido, el sistema parte la comanda por estación: lo de cocina se imprime en cocina y lo de la barra en la barra, cada uno con su papel. Si tu local no imprime, la misma información aparece en la pantalla de pedidos.
Los platos que necesitan precisión —el término de la carne, sin ají, con extra queso— se preguntan en el momento de tomar el pedido, y las adiciones que cuestan se cobran solas.
Mira el detalle en Imprime comandas desde tu celular y en Personaliza el plato: término, adiciones y notas.
4 Tu carta en el celular del cliente
Tu carta deja de ser un PDF pesado que nadie abre: es una página web con QR que se alimenta del mismo catálogo que usas para facturar. Cambias un precio en el sistema y la carta ya está actualizada. El QR lo imprimes hoy mismo en tu térmica y lo pegas en las mesas.
Ojo con lo que sí es: la carta es para ver, no para pedir. No tiene carrito ni delivery.
Mira el detalle en Carta digital con QR que se actualiza sola.
5 Qué platos te dejan plata (no cuáles vendes más)
Vender mucho no es ganar. El sistema cruza cuánto se pide cada plato con cuánto margen deja y te los ordena en cuatro grupos —estrellas, caballos de batalla, enigmas y los que hay que revisar— con la acción escrita en castellano de dueño.
Una advertencia honesta: el margen solo aparece si cargaste el costo de tus platos. Los que no tienen costo se listan aparte, para que sepas exactamente qué falta.
Mira el detalle en Qué platos te dejan plata.
6 El IGV reducido de restaurantes
Si tu restaurante o tu hotel califica para la tasa reducida de la Ley 31556, al emitir eliges la tasa —18%, 10% o 10.5%— y el comprobante se recalcula solo, sin corregir nada a mano ni llevar dos sistemas. Quién califica lo define la ley, no el sistema.
Mira el detalle en Facturar con IGV reducido para restaurantes y hoteles.
7 Tu día termina de madrugada, no a medianoche
La pollería que cierra a las 3 de la mañana no debería ver su noche partida en dos días. Puedes definir la hora de corte de tu jornada (entre las 12 y las 6 a.m.) y el sistema entiende que todo lo de esa madrugada pertenece a la noche anterior para tus reportes y tu tablero.
Mira el detalle en La jornada que cierra de madrugada.
8 Lo que sí hace (y lo que todavía no)
| Lo que tu restaurante necesita | Facturalaya |
|---|---|
| Mesas con cuenta abierta y pedidos que se suman | SÍ |
| Un solo comprobante por toda la visita | SÍ |
| Comanda separada por cocina y barra | SÍ |
| Impresión térmica desde el celular | SÍ |
| Carta digital con QR, actualizada sola | SÍ |
| Margen real por plato | SÍ |
| IGV reducido de la Ley 31556 | SÍ |
| Jornada que cierra de madrugada | SÍ |
| Dividir la cuenta entre comensales | Todavía no |
| Juntar dos mesas en una cuenta | Todavía no |
| Reservas y delivery | Todavía no |
Preferimos decirlo antes de que lo descubras probando. Lo que está, está resuelto de verdad: tu mesa, tu comanda, tu comprobante y tus números.
Preguntas frecuentes
¿Sirve para un restaurante con mesas o solo para mostrador?
¿La mesa que pide varias veces genera varias boletas?
¿Puedo emitir con el IGV reducido de restaurantes?
¿Necesito una computadora o me sirve una tablet?
¿Se puede dividir la cuenta entre los comensales?
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